¿QUÉ HACER ANTE LA TORCEDURA DE UNA LLANTA?

Publicado el Octubre 21 2019

¿QUÉ HACER ANTE LA TORCEDURA DE UNA LLANTA?

Cuando vas pedaleando y se tuerce una de las llantas de la bicicleta, hay que tomar acción de inmediato. Aunque obviamente es una impase que va a impedir que sigas montando, no siempre significa que sea el fin de tu rodada si sabes qué hacer. Un choque con una piedra o quizá tener la presión de aire muy baja pueden ocasionar estas situaciones en las que debes decidir, si enderezar o cambiarla. Mira qué hacer ante una torcedura.

Cuándo enderezar.

En realidad cuando se "tuerce la llanta", es el rin o aro la parte que se ve afectada, ya que este es el elemento estructural de la rueda completa. Antes de intentar enderezar el aro, evalúa los siguientes puntos para saber si definitivamente, es mejor cambiarlo de una vez:

  • El aro tiene grietas o está roto. Si es así, estará propenso a partirse en cualquier momento.
  • Perfil deformado. No solamente será inseguro, posiblemente sea difícil que la llanta vuelva a quedar bien montada, así la puedas enderezar.
  • Paredes de la llanta dobladas debido a un golpe demasiado fuerte. Igual que en los puntos anteriores, no continuará siendo apto para el ensamble.
¿Sabes los componentes de un grupo?

Ante cualquiera de las situaciones anteriores, es tiempo perdido intentar solo enderezar, ya que tu misma seguridad se verá afectada. De todos modos, intenta enderezarlo, pero si el resultado no es el mejor, lo ideal será cambiarlo.

Para enderezar y centrar una rueda necesitarás una llave para radios; para que sea más fácil el procedimiento, pon la bicicleta con las ruedas hacia arriba, apoyada con el manillar y el sillín sobre el suelo para que puedas manipularla con total libertad e ir girando las ruedas y comprobar su estado. Si tienes un soporte para bici, mejor aún, pues funciona como herramienta que centraliza las ruedas y no haría falta poner la bicicleta de la forma que acabamos de describir.

 

1. Lo primero que debes hacer es desmontar la rueda de la bici y quitar el neumático. Retira el protector y revisa si está en buen estado para usarlo nuevamente. Examina el estado de cada parte y de nuevo chequea si sirve para volverlo a usar.

2. Verifica que el aro no esté ovalado, ya que estas deformaciones no se pueden recuperar, a menos que no sean de mayor importancia. Para ello, ubícate frente a la llanta y gira lentamente la rueda observando si hay alguna desviación. Si es así, marca la zona con un lápiz haciendo pequeños puntos en los radios del lado que tendrás que ajustar.

3. Calienta el aro para que sea más sencillo enderezarlo. Entre más caliente, mejor para manejar el aluminio.

4. Con la herramienta adecuada, toma la pared doblada y llévala hacia el exterior, corrigiendo desde el centro. Si doblas la pared más de la cuenta, el aluminio se va a debilitar y habrá sido una misión fallida todo lo que has hecho hasta el momento. Es probable que mientras lo enderezas, el aro se agriete; si te sucede, reemplázalo. Usa una linterna o una lupa para que mires con detalle las posibles grietas.

5. Cuando vuelvas a hacer el montaje, revisa que la rueda no esté torcida y que gira en una sola frecuencia, es decir que no veas ondulaciones cuando gira sobre el eje. Comprueba además, la tensión de los radios y si consideras, ponle más tensión con el fin de evitar futuros golpes y roturas en la llanta.

 

Como ves, enderezar la llanta no es cuestión de ciencia, simplemente es una habilidad que como ciclista es importante y necesaria que adquieras y que de hecho, con la práctica resultará cada vez más sencillo.

0 comentarios

Deja Tu Comentario