CÓMO DETECTAR Y ELIMINAR LOS RUIDOS DE LA BICI

Publicado el Febero 02 2019

CÓMO DETECTAR Y ELIMINAR LOS RUIDOS DE LA BICI

Chirridos, tintineos, crujidos raros… todos estos ruidos de tu bici solo indican que algo no está bien. Lo único que deberías escuchar son las llantas girando sobre el pavimento y la rotación libre de la rueda trasera, lo demás, son fallos que no siempre se solucionan con un ajuste o limpieza. Entonces, ¿cómo identificar de dónde provienen?

 

¡Esos ruidos molestos!

Como mencionábamos anteriormente, no siempre ese ruido se soluciona con una simple limpieza, lubricación o ajuste; en ocasiones suele ser un problema tan profundo que pueden significar un daño mayor, más costoso y de reparación total para evitar que deje inservible la bici. Los ruidos más comunes tienen un origen específico, así que en esta ocasión, es nuestra labor contarte cómo identificarlo y qué hacer para darles solución.

 

  1. Roce en las ruedas. Los roces son peligrosos porque durante el recorrido, la llanta puede reventarse. Puede que las ruedas estén rozando porque están mal instaladas, el rin está doblado, la llanta tiene alguna protuberancia o hay desajustes en el freno y hace fricción con la llanta. Se recomienda revisar cada rueda girándolas y escuchando con atención en donde se produce el ruido.

  1. Tintineo de la dirección. Cuando hay ruidos en el eje de la dirección, es posible que los notes cuando frenas; verifica que los rodamientos y las tazas de dirección estén bien ajustadas y en buen estado.
  1. Ruidos en pedales. Podría ser que las bielas están desgastadas o el eje requiere un ajuste o reemplazo. Evita que esto suceda, engrasándolas y ajustándolas con fuerza.
  1. Ruidos en la cadena. ¿Te ha pasado que cada 3 o 4 pedaleadas, se escucha un ruido molesto? Lo origina la cadena. Revisa que esté limpia y lubricada, sin eslabones rígidos ni rotos; si la limpias con un desengrasante, la nueva lubricación hará que todo vuelva a la normalidad, a menos que la cadena ya esté dañada, donde es mejor reemplazarla.

  1. Crujidos en el tubo del sillín. Para comprobar que ahí es donde se origina el ruido, bájate de la bici y vuélvete a sentar. Si al bajarte, el ruido cesa, de seguro sí es el tubo del sillín. Sácalo del cuadro, límpialo y ponle grasa.
  1. Ruidos en la rueda trasera. Es probable que lo notes cuando vayas a mucha velocidad e intensidad. Para comprobar que sí se trata de la rueda trasera, presiona el freno trasero y mueve la bici hacia delante y hacia atrás. Si cruje, el ruido viene de los radios de la bici o alguno de ellos perdió tensión.
  1. Frenos que chillan. Es de los ruidos más incómodos y puede deberse a pastillas de freno instaladas incorrectamente o ya desgastadas; también puede ser que el disco o el rin está grasoso o sucio. Revisa cada una de estas partes y presta atención de que las tuercas estén bien ajustadas.

  1. Desajuste en el manillar. Si sientes traqueteos y chirridos que te despistan sin saber de dónde provienen, pueden deberse a un desajuste entre los componentes que dirigen y sujetan el manillar y el cuadro; lo mejor es revisar la dirección, desmontar y engrasar la potencia.
  1. Raspado al pedalear. Lo más seguro es que la cadena esté rozando con el pedal y esto provoca un arañazo incómodo, que se siente en especial cuando cambias de ritmo. Intenta restablecer la tensión del cable que conecta el desviador delantero y revisa si los tornillos están bien ajustados o demasiado flojos.
  1. Ruidos en las suspensiones. Cuando las suspensiones hacen ruidos, las barras del tenedor rozan, tienen exceso de mugre o les falta lubricante. Revisa cuál de estas opciones es la razón del ruido.

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